domingo, 7 de julio de 2013

Quinta noche

De repente todo se acabó. Robert espero al visitante pero este nunca apareció. En las noche él ya no soñaba con calculadoras ni con cifras saltarinas, ahora lo hacía con agujeros negro con los cuales tropezaba  o con hormigas gigantes, en si lo único que tenía era pesadillas y ni por asomo un diablo de los números.
Normalmente siempre escojo en que pensar, menos en los sueños – decía Robert-
¿Sabe?- le dije una noche a su madre- de ahora en adelante voy a escoger que soñar.
Eso es perfecto –respondió ella-,pero esa noche Robert no tuvo suerte y al quedarse dormido empezó a soñar que se encontraba en un desierto sin agua ni árboles. Él iba caminando cuando de pronto ve un montón de árboles a lo lejos, y se acercó a una de las primeras palmeras para descansar. Están allí, escucho una voz que le decía
-hola Robert-y al subir su cabeza se dio cuenta que era el diablo de los numero
-tengo mucha sed- dijo Robert-sube aquí a mi lado- respondió el diablo
Robert subió, mientras el diablo le hacía un roto al coco que tenía en la mano para que su amigo pudiera beber de el, hace mucho tiempo que no sabía de ti – dijo Robert-Como ves, estaba de vacaciones – respondió el diablo-¿Y qué vamos a hacer hoy? –Pregunta ansioso Robert-Deberías estar cansado por la caminata del desierto – dijo el diablo-No es para tanto, o es que no se te ocurre nada – dijo Robert--a mí siempre se me ocurre algo,-números nada más-¿Y que si no? no hay nada más emocionante, mejor cógelo! –Robert tiro el coco a la arena y desde arriba parecían puntos. El diablo solo le dijo que siguiera botándolos Robert boto tres cocos a la vez y se asomó a la arena y vio que formaban un triángulo.-sigue botándolos, no pares- le dijo el diablo, Robert no paraba de lanzarlos a la arena, que ves ahora-pregunto el diablo de los números- más triángulos – dijo Robert- Quieres que te ayude alanzarlos – pregunto el diablo-Y los dos desde lo alto de la palmera empezaron a botar los cocos sin parar y al asomarse a la arena, vieron varios triángulos formados de forma creciente.Es curioso que todos los cocos caigan en orden –dijo Robert- si, tanta precisión solo es posible en las matemáticas y en los sueños – respondió el diablo sonriendo- pero ahora cuenta cuantos cocos tiene cada triangulo, ten en cuenta que el primer triangulo tiene un solo coco – le advirtió el diablo a Robert- llegaría hasta el 5 triangulo, porque para el sexto tendría que ponerme a contar los cocos – dijo Robert-No  hace falta- dijo el diablo- mira lo sencillo que es.Lo único que debes hacer es sumarle al triangulo seis, el número de cocos del anterior más 6 cocos de una fila más. – Le explicó el diablo a Robert- entonces ya no necesito botar más cocos, ya sé cuántos tiene el siguiente triangulo. – Dijo Robert- al bajar de la palmera se encontraron con una piscina y al fondo dos vasos  con sumo de limón debe  haberlo deseado el diablo- pensó Robert- pasado el tiempo el diablo le dice a Robert
Ya olvídate de los cocos, ellos se llaman los números triangulares y hay muchos más de los que tú crees – dijo el diablo- lo sabía, los asuntos tuyos siempre llegan al infinito- le respondió Robert-el diablo se paró y empezó a escribir los números en el agua de la piscina, ya sea en el cielo o en la arena, el diablo lo escribe todo con números, pero no creas que son así de fáciles, mejor encuentra la diferencia de los números triangulares –dijo el diablo-¿A qué te refieres?- pregunto Robert- averigua la diferencia entre dos números triangulares- dijo el diablo- Robert analizo los números que le diablo había escrito en el agua y dijo: al cuarto número se le resta el tercero ya si sabemos el número del triángulo, es decir, a un numero se le resta el anterior a si sabemos al triangulo al cual pertenece. Exactamente- exclamo el diablo – pero no te creas que eso es todo, ahora dime un número y yo te lo diré con un máximo de tres números triangulares, el número 51- dijo Robert- Es muy fácil- pensó el diablo – 15+36=51 y así siguieron jugando. Robert decía un número y el diablo le daba la respuesta. Pero mira te enseñare otros trucos – le dijo el diablo a Robert-
Si sumas todos los números naturales del 1 al 11, ¿Qué te sale? – pregunto el diablo.
Uffff- dijo Robert- ,pero no te preocupes con los números triangulares esto es muy fácil- hablo el diablo- solo busca el duodécimo de ellos y tendrás la respuesta -78- dijo Robert -Correcto!, ya ves lo fáciles que son los números triangulares, pero los cuadrados también son muy fáciles, mira El diablo cogió unos cuantos cubos de hielo y dijo: -es igual que los cocos, solo que ahora lo vamos a hacer con cubos-
Después de repasar entre los don los números cuadrados, Robert decido meterse a la piscina para refrescarse un poco, pero el diablo exclamo: -espera que la piscina está llena de números, primero hay que sacarlos-, pero Robert ya estaba nadando y todos los números se mecían a su alrededor.



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